Salud

Mitos y verdades de la alimentación en el embarazo

Mitos y verdades de la alimentación en el embarazo

Una de las principales preocupaciones de una mujer embarazada es, sin duda, el bienestar de su pequeño.

En los nueve meses de gestación la futura madre está constantemente preguntándose si lo que come, bebe o hace puede afectar de alguna manera la salud del bebé.

Si bien es cierto que la mujer debe vigilar lo que come para evitar futuros problemas de salud, como diabetes gestacional o preclamsia, hay ciertas recomendaciones que son simplemente erróneas. Descubre los mitos y verdades más comunes en torno a la alimentación en el embarazo.

No puedes comer pescado.

Mucho se ha hablado sobre la presencia de mercurio en el pescado y sus efectos negativos durante el embarazo y la lactancia. Precisamente este prejuicio ha llevado a que muchas embarazadas eviten del todo cualquier tipo de platillo que incluya pescado, sin embargo, hay que recordar que no todas las variedades de pescado tienen los mismos niveles de mercurio. Incluir pescado en tu dieta ayuda a aumentar los niveles de omega 3 y vitamina D en tu organismo.

El consumo de alcohol está prohibido.

Algunos estudios han demostrado que el consumo moderado de alcohol no es dañino para el bebé. Incluso puede llegar a ser benéfico. Beber un vasito de vino a la semana puede mejorar la circulación sanguínea, tanto de la mamá como del bebé. Sin embargo, es muy importante recalcar que no es una obligación beber alcohol y, que, si decides hacerlo, debes limitarte a unos cuantos mililitros a la semana. De lo contrario, puedes poner en riesgo la salud del bebé.

Debes dejar de beber té y café.

La cafeína es un estimulante y un diurético. Por un lado, su consumo hace que presión sanguínea y el ritmo cardiaco aumenten, lo cual no es muy recomendable durante el embarazo. Por otro lado, el efecto diurético puede empeorar las ganas de orinar que ya de por sí son bastantes. En cuanto a los tés debes fijarte muy bien qué contienen antes de beberlos. Aunque sean bebidas de origen natural y parezcan inofensivas, existen algunos tés que tienen efectos abortivos. Consulta con tu médico antes de incluir tés en tu dieta.

Los quesos pueden hacerle daño al bebé.

Aunque los lácteos elaborados con leche pasteurizada con considerados seguros, hay que tener mucho cuidado con aquellos productos que están hechos a base de leche fresca. Ciertos quesos, como el de cabra, generalmente no son sometidos a procesos de pasteurización, por lo que pueden contener bacterias que son muy peligrosas para el feto. No te arriesgues y mejor limítate a consumir solo lácteos pasteurizados.

No debes comer huevo durante el embarazo.

Ciertos alimentos incluyen huevo crudo en su preparación. La mayonesa, ciertas salsas, algunos postres y helados suelen estar hechos a base de claras y yemas crudas. Para evitar el desarrollo de algún tipo de infección que pueda afectar a tu bebé lo mejor es evitar estos alimentos y consumir únicamente huevo bien cocido. Así reducirás el riesgo de contraer salmonela.

Las fresas son peligrosas en el periodo de gestación.

En realidad, las fresas por sí mismas no son peligrosas, el problema surge cuando no se lavan y desinfectan bien. A reserva
de lo que te indique tu médico, puedes comer cualquier fruta durante el embarazo siempre y cuando la hayas lavado y desinfectado bien.

Recuerda que antes de que hagas algún cambio en tu alimentación es muy importante que lo consultes con tu médico. Existen
afecciones muy específicas y cada caso es diferente, por lo que es necesario que cuentes con la supervisión y aprobación de tu médico cuando decidas incluir algún tipo de alimento durante el embarazo.

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